Está usando un navegador desactualizado. Actualizalo ahora para mayor rapidez y seguridad.
Baby's Place

El vínculo entre madre y bebé

El vínculo entre madre y bebé

El vínculo obedece a una unión o relación entre dos personas capaces de comunicarse recíprocamente, Según (Bion 1992, citado en Jaroslavsky y Morisini, 2012) se entiende el vínculo cómo: “expresión del mecanismo de identificación proyectiva tanto desde el niño hacia su madre como el retorno de la madre al niño”

La madre es sin duda la persona que incluso antes de que nazca el bebé, esta unida a él, siendo ella la figura de seguridad y afecto, afirma Cabezuelo y Frontera (2012) “La madre es biológicamente la persona más unida al bebé desde el nacimiento, y los vínculos de unión muy precoces (bonding) se van reforzando con la edad y grabándose en la personalidad del niño (imprinting).” (p. 24)

El vínculo entre madre e hijo se va fortaleciendo al tiempo que el bebé va creciendo y desarrollándose, lo que le permite hacer diferencia entre su madre y las demás personas que le rodean, el bebé puede tener un comportamiento específico con su madre, el cual no va a tener con otras personas. Tales comportamientos solo van dedicados a su madre y ellos pueden ser:

- Gestos, sonrisas, llanto, palabras.

- Miradas, movimiento corporal.

Estas conductas, entre otras, son propias del bebé y son dirigidas a su madre incluso en presencia de otras personas; el bebé se siento seguro y pleno cuando su madre esta cerca, convirtiendo a su mamá en la burbuja segura para él, “A partir de los 6 meses de edad los lactantes han desarrollado su capacidad de distinguir a las diferentes personas, y han aprendido a reconocer a su madre, o en su defecto a su cuidador más constante, entre todas las demás.” (Cabezuelo y Frontera, 2012, p. 25)

Por ello cuando el bebé es separado de su madre o cuidador cercano puede experimentar miedo y angustia ante otras personas y lo muestra de muchas maneras, entre ellas, el llanto o el distanciamiento, lo que indica que se ha desarrollado un vínculo fuerte de afecto y seguro entre la familia, “Estas conductas de apego a la madre y de rechazo al extraño son totalmente normales y no se deben en absoluto a que el niño esté «mimado» o consentido.” (Cabezuelo y Frontera, 2012, p. 25)

Por lo anterior, se debe saber diferenciar la conducta del bebé y no obligarlo a cambiarla, ya que él mismo al paso que su desarrollo aumenta, va modificando y adquiriendo nuevas conductas hacia su entono social.

 

Referencias.

Cabezuelo, G., & Frontera, P. (2012). El desarrollo psicomotor. Narcea.

Jaroslavsky, E.A., Morosini, I. (2012), El vínculo en psicoanálisis, Psicoanálisis e Intersubjetividad, núm. 6, www.intersubjetividad.com.ar

Compartir

Comentarios
Otros Post